¿Contra el paisajismo? La escucha en la ecología política

Como humanidad nos encontramos en la antesala de un colapso sistémico sin precedentes que demanda una forma distinta de concebir la naturaleza, el entramado de la vida y nuestro lugar en ello de forma situada. Ante una crisis civilizatoria, y por tanto cultural, ¿qué nos pueden ofrecer las artes en esta –quizá última– oportunidad de girar súbitamente el rumbo de la historia humano-ambiental antes de que acontezca un colapso sistémico irreversible? ¿Cómo las artes pueden incentivar economías, afectividades, formas de cooperación multiespecie que sostengan la vida, o que inspiren la imaginación o actuación de saberes y prácticas para fortalecer la sinergia y la cooperación en las distintas escalas de la vida? ¿Cómo sonido y escucha nos acercan al entramado multiespecie, del que somos parte, para impulsar su mantenimiento desde un lugar político situado?

A través de narrativas sonoras y audiovisuales, colectivos de arte-ciencia y de comunicación popular nos muestran la riqueza de las relaciones bioculturales a lo largo de distintos territorios y realidades del país, que sufren y resisten creativamente las problemáticas derivadas del extractivismo, la dinámica urbana y la mercantilización de la vida en su conjunto junto a los bienes naturales, de los que depende nuestra supervivencia. ¿Cómo podríamos plantearnos una forma de vida y una escucha crítica de la ecología del capitalismo?

Entre el Jardín Botánico de la UNAM, el Pabellón Nacional de la Biodiversidad y la Fonoteca Nacional, compartimos seis instalaciones sonoro-audiovisuales que invitan al escucha a jugar un papel en la ecología política, contestando, así, una estética del paisajismo sonoro y de la contemplación. 

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