El Cimarrón (1970)

Cantado en español 

Resulta paradójico, o acaso conducente, que la obra con la que ese pilar operístico de la segunda mitad del siglo XX llamado Hans Werner Henze rompiera muchas de las cadenas creativas que aún lo ataban fuera precisamente El Cimarrón. Es decir, una ópera (o un “recital para cuatro músicos” en palabras de su propio autor) que aborda la vida, los amores y las desventuras de un esclavo cubano de origen africano que se ha liberado e integrado a la sociedad. 

Dos coordenadas son indispensables para entender el origen y las características de esta partitura, hoy considerada seminal dentro del repertorio operístico contemporáneo: por un lado, aquel año pleno en descubrimientos sonoros y culturales en el que Henze el marxista vivió en Cuba (1969-1970), y, por el otro, su contacto con el libro Biografía del esclavo fugitivo Esteban Montejo. De la primera experiencia se desprendería el enriquecimiento musical y cultural que el compositor vivió al entrar en contacto con colegas como el guitarrista Leo Brouwer y la música y los ritos yorubas, y que aplicara en esta ópera. Mientras que, de su lectura del libro en el que Miguel Barnet prácticamente transcribe la autobiografía oral que le relata un Esteban Montejo de 108 años, Henze obtiene el testimonio directo de un “cimarrón” de verdad, o, mejor dicho, de esa suerte de anacronismo viviente que es lo más parecido que perdura de aquellos esclavos rebeldes africanos que llegaron a enfrentar a los españoles apoyados por finísimos caballeros británicos como Francis Drake.
 
Compuesto a partir del espléndido libreto que escribió el notable poeta y ensayista Hans Magnus Enzensberger, y redactado para barítono, guitarra, flauta y percusiones, este extraordinario monólogo musical permitió a Henze ensamblar pasajes de música francamente aleatoria, con otros en los que la altura y la dinámica están determinados, pero los tempiy la dinámica no. Libre como nunca antes, el músico alemán lo mismo se prodiga en dúos y solos para la guitarra o la flauta, que en combinaciones sui generis como la de un piccolo y un vibráfono, o bien en dúos para guitarra y barítono de un lirismo contemporáneo sin precedentes. Corales, música popular y ritmos cubanos, efectos sonoros de metales sobre madera, o de metales sobre metales, proliferación de instrumentos caribeños (congas, bongoes, marímbulas, octobanes y un largo etcétera), todo parece valerse en esta partitura de Henze. 

El resultado es una obra poderosa y conmovedora, de un amplísimo registro emocional, que lo mismo recurre al sprechgesang que a ariosos en los que el lenguaje contemporáneo y el tradicional caribeño se funden y confunden de un modo por completo original y persuasivo. Un tour de force para el cantante que, sin embargo, se torna un manjar agridulce para el escucha. Un mundo sonoro sin precedentes en el que el ansia de libertad deviene expansión estilística y emancipación del canon. 

Gerardo Kleinburg 
 

Sinopsis 
 

El Cimarrón se basa en la autobiografía oral de Esteban Montejo, un esclavo afrocubano que escapó de la esclavitud en una plantación de azúcar. Sobrevivió en la jungla, luchó por la independencia de Cuba y vivió para contarlo antes de morir a la edad de 113 años. En la ópera, seguimos la vida solitaria de Montejo en las montañas, atestiguamos sus técnicas de supervivencia, su relación con la naturaleza, así como sus creencias y supersticiones. 

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