Espectáculo interdisciplinario que retrata la vida de los que han decidido buscar infinidad de veces asentarse en un nuevo lugar, sea lo que esto signifique: un nuevo amor, una nueva ciudad; un nuevo yo. Esta obra nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre aquello que todos hemos sido alguna vez; migrantes de nosotros mismos.
Se trata de una pieza en proceso de creación de ruidero XXI ensamble, que fue seleccionada en la convocatoria IM·PULSO Futuro 2018 y que en esta ocasión se presenta en un formato extendido que permite a los creadores y ejecutantes continuar la exploración del trabajo corporal, musical y gestual a partir de improvisaciones con los instrumentos y con algunos objetos. Este aspecto es característico del trabajo de ruidero XXI ensamble, fundado en 2017 por jóvenes músicos interesados en explorar de manera amplia las posibilidades de su instrumento y de ellos mismos en diversas facetas artísticas de la música contemporánea.
Seis movimientos para un ensamble compuesto por cinco músicos en escena, un actor barítono y una actriz soprano. El trabajo corporal de los músicos se basa en la gestualidad y en la búsqueda de cuadros plásticos, en un espacio escénico no convencional, con los instrumentos y algunos objetos seleccionados por su significado simbólico o metafórico. El trabajo vocal de los dos actores-cantantes apunta también al trabajo de improvisación, aunque en el caso de la soprano, la música sí está escrita y no es mera improvisación.
Ruidero XXI ensamble